segundas cartas para Togo

publicado a la‎(s)‎ 25 feb. 2014 6:57 por Luis Delgado García
 

Hace unas semanas recibimos varias carta del cole de Togo. ¡Por fin nos habían respondido! Además de las cartas en francés, que leímos y tradujimos con ayuda de algún niño que habla el idioma, nos enviaban dibujos hechos por los niños y muchas fotos para que pudiéramos ponerles cara a ellos y sus profes. Aprovechamos para observarlas atentamente y analizarlas fijándonos en su aspecto, su ropa (“¡cuántos colores!”), los muebles de su cole, el suelo (“¡no hay hierba!”) y desmontar algunos mitos ya creados en nuestras cabezas, como que los niños de África iban desnudos o salían a cazar por las mañanas…:

    - “Y si no cazan, se morirán de hambre!”

    - “Pues igual tienen tiendas como nosotros…”

Con todo el material recibido creamos un pequeño rincón en la clase Caracol al que acudimos siempre que nos entra curiosidad por ver qué era aquello que había dibujado Yasiya o qué aspecto tenía el caballo de madera que montaba Arafat.


En seguida respondimos con una nueva carta en la que decidimos contar cómo es un día en nuestra vida. "Nos levantamos temprano si hay cole, nos vestimos con ropa calentita…" Y en estas , decidimos contarles por qué ahora nos ponemos esa ropa, y explicarles cómo es el invierno en Asturias. Y como una cosa lleva a la otra, terminamos haciendo un póster sobre nuestra ropa en los meses de frío, y un mural que mostraba nuestras cuatro estaciones y algún detalle sobre ellas: “en invierno alguna vez nieva, sobre todo en la montaña, en verano comemos helados…”                                                 


                                                                                                             

                

                   



Unos días más tarde llegó al cole otro paquete. Leti y Gaspard habían llegado a Marruecos!! Nos enviaron una caja llena de cosas y por supuesto, aprovechamos para conocer un poco más este país. Lo primero, coger la bola del mundo, el planisferio y el mapa gigante de África. Y entre océanos y continentes empezamos a descubrir los objetos que nos habían enviado: una alfombra muy colorida, un montón de especias (comino, cúrcuma, canela..) con las que olimos, tocamos...y estornudamos! También había dátiles, pieles (que a pesar de lo que alguno creía , no eran para comer…)  y algún tesoro más.

Entre estas cosas también había un lápiz de memoria cargado de fotos, vídeos y sonidos. Observamos en ellos a Lety y Gaspard avanzar por diferentes paisajes encima de Potelo, escuchamos pavos y cerdos, vimos cómo un chico labraba la tierra...



Como colofón, con ayuda de algunas mamás y papás, celebramos una fiesta Marroquí. EL gimnasio se convirtió en un espacio muy especial lleno de telas, cojines, melodías locales … y hubo tiempo para los tatuajes de henna, probar el té con menta, y untar hummus en el aplastado pan marroquí. Un placer para los sentidos!


Próxima parada: Senegal!

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